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Detienen al empleado de un
cementerio por robar dientes de oro a
los difuntos
Extrajo 17 piezas dentales del osario común, por las que
obtuvo unos 2.000 euros
La crisis hace aflorar los delitos más truculentos. ¿Hay algo más bajo
que robarle a los muertos? Está claro que no todo el mundo hace esta
reflexión. Prueba de ello es el robo denunciado esta semana en un
cementerio del área metropolitana de Barcelona. Un trabajador del citado
camposanto ha sido detenido por los Mossos d'Esquadra acusado de
robar dientes de oro del osario común de las instalaciones funerarias.
Al arrestado, de 39 años y vecino de Barcelona, se le acusa de la
comisión de un delito contra la libertad de conciencia, los sentimientos
religiosos y el respeto a los difuntos. Se le atribuyen también 17 faltas —
el número de piezas dentales que sustrajo— contra el patrimonio por la
presumible apropiación indebida de las piezas dentales, según
informaron ayer a ABC fuentes de la policía autonómica. Llegó a vender
hasta 17 dientes extraídos de los restos del osario común, por los que le
pagaron unos 2.000 euros. Los restos de los féretros son trasladados al
osario después de que, una vez finalizado el plazo de concesión del
nicho, la familia renuncia expresamente a renovarlo y no manifiesta
voluntad de mover los restos a otro emplazamiento. De esta forma, se
inicia el proceso de del nicho, que concluye con su apertura y la retirada
del ataúd.
Sospechas de los agentes
Las indagaciones comenzaron cuando los agentes fueron alertados por
un comerciante de Santa Coloma de Gramenet de «la sospechosa venta
de dientes de oro».
«El propietario de la tienda de empeños avisó a la policía porque le
pareció extaño que la misma persona les entregara en tan poco tiempo
tantas piezas dentales», indicaron los citados portavoces de los Mossos.
Añadieron que «el hecho de que en este tipo de establecimientos se pida
por sistema la identidad de la persona que acude a vender, facilitó
enormemente la detención del empleado».
Una vez dado el aviso, los agentes empezaron a investigar hasta que
dieron con el trabajador, que quedó en libertad tras declarar ante los
Mossos, aunque «deberá comparecer ante la autoridad judicial cuando
sea requerido». Aunque la policía no quiso detallar de qué cementerio se
trata, fuentes próximas al caso han apuntado a este diario que se trata
del camposanto de Badalona.
Antecedentes
No es la primera vez que se profana a los muertos con el único propósito
de obtener beneficios materiales. Los Mossos detuvieron hace unos
años a un trabajador de Cementiris de Barcelona, acusado de profanar la
tumba de un fallecido en el cementerio de Sant Andreu para robar las
joyas con las que el difunto fue enterrado. Al detenido, de 24 años y
vecino de Barcelona, se le acusó de un delito contra el respeto a los
difuntos y otro de robo con fuerza. Según la versión del hijo, el autor del
robo accedió a la tumba para robar las joyas con las que su padre fue
enterrado: un anillo de oro valorado en 5.000 euros y tres relojes,
valorados en total en 36.000 euros
